Los Huracanes de Miami tumban a uno de los favoritos y pasan a la semifinal en el football universitario
Akheem Mesidor se burló del comentario.
En camino al Cotton Bowl el miércoles donde los Huracanes de Miami (#10) se enfrentaban a los Buckeyes de Ohio State (#2) y actuales campeones nacionales, en la semifinal del playoffs del football universitario, se le preguntó al defensive end qué opinaba sobre el hecho de que personas ajenas al programa consideraran a su equipo el menos favorito.
“No me importa lo que digan los demás’’, respondió Mesidor.
“Yo juego al football. Todos jugamos este deporte. Todos en este equipo creemos en nosotros mismos, así que no me importan los rumores. Solo estoy aquí para jugar football’’.
Mesidor y los Huracanes nunca han carecido de confianza, ni han dudado de lo que podían lograr. Cuando juegan al máximo nivel, saben que pueden competir contra cualquiera.
Y eso lo demostraron precisamente el miércoles cuando evitaron un intento de remontada de Ohio State para imponerse 24-14 en el AT&T Stadium de Texas, un triunfo que los coloca en las semifnales.
Puesto en el Fiesta Bowl
El club de Miami (12-2) jugará ahora en el Fiesta Bowl el 8 de enero contra el ganador del partido del Sugar Bowl del jueves entre los Bulldogs de Georgia (#3) y los Rebels de Ole Miss (#6) por un puesto por la corona nacional, el 19 de enero en el Hard Rock Stadium.
La temporada de Ohio State termina con un balance de 12-2, una campaña perfecta seguida de un par de derrotas en el juego de campeonato del Big Ten Championship Indiana y ahora ante los Huracanes en el Cotton Bowl.
Miami necesitaba que todo saliera bien para dar la sorpresa y enfocarse en los puntos clave.
Debían desconcertar al quarterback de Ohio State, Julian Sayin, finalista del Trofeo Heisman y líder nacional en porcentaje de pases completos (78,4 %).
Los muchachos del técnico cubanoamericano Mario Cristóbal lo derribaron cinco veces (Mesidor lo hizo dos veces y Rueben Bain Jr., Marquise Lightfoot y Wesley Bissainthe una).
Sayin sufrió 10 sacks en las dos útimos reveses de su equipo, después de permitir solo seis en sus primeros 12 partidos.
También requerían anotar pronto y establecer una ventaja. Lo consiguieron en su tercera jugada al avanzar 83 yardas en 13 jugadas que culminaron con un pase de touchdown de 9 yardas de Carson Beck a Mark Fletcher Jr., y que puso a Miami 7-0 arriba a 13:31 del final del segundo cuarto.
Fletcher, el héroe de la jugada decisiva en la primera ronda contra Texas A&M, terminó con 115 yardas (90 por tierra en 19 acarreos y 25 por aire en dos recepciones).
Además de anotar, Fletcher corrió 19 yardas para iniciar la jugada que sentenció el partido a favor de los Huracanes y que terminó en un touchdown de 5 yardas de CharMar Brown a 55 segundos del final.
Una jugada que cambió el partido
A Miami le urgía además una jugada que cambiara el rumbo del partido.
Keionte Scott, posiblemente uno de los jugadores más infravalorados del football universitario esta temporada, proporcionó esa chispa.
El cornerback frustró la primera oportunidad real de anotar de Ohio State al interceptar un pase de Sayin a Brandon Inniss y devolverlo 72 yardas para un touchdown que puso a los Huracanes 14-0 arriba.
Ese marcador se mantendría hasta el descanso, después de que Ohio State fallara un intento de gol de campo de 49 yardas en los últimos segundos del segundo cuarto.
Y Miami necesitaba encontrar la manera de rematar pues sabían que los Buckeyes no se iban a rendir. Tienen demasiado talento y se jugaban demasiado.
Ohio State rompió el marcador con una fuerte jugada al comienzo de la segunda parte al avanzar 82 yardas en 11 jugadas que culminaron con un touchdown de una yarda de Bo Jackson.
Miami respondió con un gol de campo de 49 yardas de Carter Davis para ampliar su ventaja 17-7, a 3:01 del final del tercer parcial, pero los Buckeyes volvieron a avanzar por el campo —10 jugadas, 75 yardas— con Jeremiah Smith y consiguieron un touchdown de 14 yardas para poner a Ohio State a tres puntos de Miami (17-14), a 13:28 del final.
Pero la defensa de la UM presionó a Sayin para que lanzara un pase corto en tercera y 20 al running back CJ Donaldson, que no llegó a ninguna parte.
Los Huracanes tomaron el control a partir de ahí con la potente combinación de Fletcher y Brown allanando el camino, consumiendo cinco minutos del reloj de juego y volviendo a ponerse 10 puntos por delante a 55 segundos del final.
Jakobe Thomas sentenció el partido dos jugadas más tarde con una intercepción y allí comenzó la celebración.
Con dos victorias conseguidas, quedan dos más para conseguir el título.
Esta historia fue publicada originalmente el 31 de diciembre de 2025 a las 11:54 p. m..