Contra todo pronóstico, este jugador de los Dolphins hace méritos para ser el wide receiver titular
Malik Washington no debía estar aquí.
El wide receiver de los Dolphins mide 5’8 pies, fue seleccionado en la sexta ronda del draft y solo suma tres recepciones de touchdown en sus dos años de carrera.
Contra todo pronóstico, Washington podría convertirse en el titular de esa posición con el equipo de Miami, de cara a la temporada 2026 de la NFL gracias a su creciente compenetración con el quarterback Malik Willis.
Los aficionados que tengan dudas no tienen más que ver el vídeo viral del minicampamento obligatorio de los Dolphins donde Willis salió de su zona de protección y encontró a Washington en la zona de anotación.
“Para nosotros, se trata de crecer, de crear esa química y de mejorar día a día’’, expresó Washington.
“Que él se haga una idea de cómo son las rutas, quién se abre paso, cómo lo hacen, y que sigamos aprendiendo juntos las jugadas. Hacerlo todo juntos, y sentirnos orgullosos de todo eso’’.
Una noticia inesperada
Que Washington fuera el wide receiver número uno era algo que probablemente nadie esperaba a finales de 2025.
El exjugador de la Universidad de Virginia acababa de terminar una temporada en la que había logrado 46 recepciones para 317 yardas y tres touchdowns.
Es cierto que esas cifras eran mejores que las de su campaña de novato —26 recepciones para 226 yardas y ningún touchdown por aire—, pero no eran precisamente espectaculares.
Entonces los Dolphins despidieron a Tyreek Hill.
Un mes después, Miami cambió a Jaylen Waddle a los Broncos de Denver a cambio de una selección de primera ronda, otra de la tercera y un intercambio de selecciones de cuarta ronda de 2026.
Si echamos un vistazo a los wide receiver firmados —Jalen Tolbert, TuTu Atwell, Terrace Marshall Jr. y Jalen Reagor— o seleccionados en el draft —Caleb Douglas, Kevin Coleman Jr. y un renqueante Chris Bell—, entonces tiene sentido que Washington se haya convertido en uno de los objetivos preferidos de Willis junto al tigh end Greg Dulcich.
No solo está familiarizado con los fundamentos del ataque con Bobby Slowik, otro discípulo de Mike Shannahan, al mando, sino que, obviamente, ha aprendido un par de cosas de Waddle y Hill.
“Obviamente, tuve el privilegio de jugar detrás de dos astros y tuvieron mucho éxito, así que siento que, en mi caso, se trata de aprender el ritmo de las rutas, quizá cómo abordan el partido, cómo se preparan y cosas por el estilo’’, aseguró Washington.
“Creo que poder verlo y jugar detrás de ellos me da la sensación de que “ya he pasado por esto antes. Lo he visto suceder. Sé lo que funciona y lo uso en mi beneficio’’.
Siempre humilde, sin embargo, Washington está lejos de autoproclamarse el número uno de la posición.
Humildad sobre el ego
“Para mí, es como si me encantara tener esa gran oportunidad’’, apuntó Washington.
“Me encantaría tener la oportunidad de demostrar mis habilidades, pero tengo que estar preparado para ese momento y aprovecharlo. Una oportunidad solo funciona si la afrontas con tu preparación y con la forma en que te preparas cada día’’.
A medida que aumentan las repeticiones entre los Malik, también debería hacerlo la conexión. Los Dolphins ya han utilizado deliberadamente a Washington —y a Tolbert— más con Willis que con los otros quarterbacks para seguir consolidando su compenetración.
Ni siquiera Slowik pudo evitar señalar esa conexión.
“Hay algunos jugadores con los que Malik trabaja con bastante frecuencia, como Malik Washington; Tolbert también está ahí muy a menudo’’, señaló Slowik.
“Creo que tanto los wide receiver como Malik han ganado confianza en lo que hacen, en dónde van a estar y en cómo salen los distintos jugadores de los bloqueos’’.
“Solo queda un obstáculo: ¿cuál será el apodo? Hay algunos como MW2, Malik2’’, bromeó Washington.
“Nos vale cualquier cosa; mientras consigamos que las jugadas salgan bien. Yo estoy contento, así que está bien’’.